A la caza del gamusino.


Este relato ha sido escrito con la admiración que siento por la música Folk y Celta y muy especialmente con el grupo ACETRE. Un grupo natural de Olivenza,  Extremadura que como todos sabéis es mi tierra.

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A la caza del gamusino.

Rafael salió a cazar como muchas otras veces lo había hecho, esta vez quería cazar algo que nunca había intentado, iba a intentar la caza del gamusino, sabía que existían ya que se lo había oído contar a su abuelo cuando él era un niño de apenas doce años y más tarde cuando cumplió los dieciocho lo volvió a escuchar estando en la mili, ya con treinta supo que era el momento de salir a buscar algo que llevaba muchos años deseando, por fin averiguó donde se podían hallar, preparo su mochila, la tienda de campaña, su saco de dormir y algo de comer, pues no sabía cuanto tiempo le iba a llevar aquella cacería, al abrir el día monto en su coche y puso rumbo a la comarca de la Vera, por lo que había averiguado estos años atrás era en esa zona donde podía conseguir tan ansiada pieza, llego al mediodía y ansioso que estaba por empezar su búsqueda  al monte se echo a por tan singular pieza y mira por donde en aquellas sierras de extremeñas donde creía que los encontraría, subiendo un cerro lo primero que se encontró fue con una serrana iba con su escopetita al hombro. Ella intento engatusarlo, pero él iba ciego ya con su búsqueda y ni caso la hizo,  gracias a ello su vida salvo.

Continuo con la búsqueda por aquellas sierras entre jaras y encinas y sin quererlo fue a topar con una aldea, un vecino que salía a su trabajo le dijo que aquella localidad  se llamaba Piornal y que a la alborada se acercaba al pueblo un demonio, al que llaman Jarramplas. Rafael le dio las gracias y continuo hacía el otro lado del valle, la noche se echaba encima por lo que decidió montar la tienda de campaña que llevaba junto a la mochila colgada a la espalda. La luna brillaba en el firmamento con una intensidad inusual, saco su armónica del bolsillo y le dedico un fado, hasta las lechuzas enmudecieron al escucharlo tocar.

Se levanto al despuntar el alba y recordó lo que le había dicho el aldeano del Piornal y un escalofrío le recorrió la espalda, alzo el campamento y se puso a caminar, cuando un crujido de ramas le hizo estremecer, se escondió entre los robles y encinas que bordeaban el sendero, cuando vio aparecer a seis seres, con cuernos y tiras de piel por todo el cuerpo, ¿como dijo ese señor que se llamaban? No lo recordaba, ¿Eran uhmmm….Jarramplas? Si eso era así los llamaban y que venían a la alborada los Jarramplas, Uno detrás de otro fueron pasando sin mirar, si tan uno solo hubiera girado la cabeza a la izquierda le habría visto allí medio escondido temblando, en cuanto se perdieron de vista salió pies para que os quiero, en dirección contraría, sendero abajo directo a lo que se conocía como el paso de Zahori.

Allí se sentó a descansar encima de una roca. bajo un chaparro y contemplo el valle que se abría a sus pies ladera abajo, se veía una población a mediodía de camino aproximadamente, echo un trago de agua y comió un poco de las vituallas que llevaba en la mochila, que se componían de un poco de queso curado, pan y un trozo de panceta curada, volvió a dirigir la vista hacía aquella población y pensó en que le apetecía un plato de sopa caliente y una cama en la que descansar esa noche, sin pensarlo más puso sus pies a caminar en marcha hacía el conjunto de casas, llego a la entrada del pueblo ya bien entrada la tarde, comenzaba a anochecer cuando paro a un vecino y le pregunto por una posada donde comer y pasar la noche. El vecino muy amable le dijo. — Vaya usted a la plaza y allí encontrara la casa de Moses, allí podrá comer lo que guste, en cuanto a descansar, lo que se dice descansar, no se si podrá hasta bien avanzada la noche—. A qué es debido eso ¿lo de no poder descansar, me refiero?— Le pregunto Rafael. — No por nada raro, es que suele haber música hasta bien entrada la noche, eso si suena de maravilla, son un grupo de la tierra y se juntan casi todas las noches, ya lo vera, seguro que le va a gustar, tienen un pasodoble a Olivenza que te deja con la boca abierta. — ¡Ah! Bueno me había usted asustado, me gusta la música y toco la armónica y la guitarra. — Le dijo Rafael mientras se despedía del lugareño. —Gracias por su amabilidad amigo.— De nada a mandar. — Le replico el otro mientras se alejaba calle arriba.

Llego a la plaza y por el sonido enseguida supo donde se encontraba la posada, llamo al portón con la aldaba y un mozo salió a abrirle, le invito a pasar y le acompaño hasta dentro, le indico una mesa mientras iba a por una jarrita de vino, un plato sopa caliente y otro de estofado recién apartado del fuego, una vez acomodado en su mesa se dedico a contemplar su alrededor, había mesas por los lados y en el centro estaban los músicos con sus instrumentos tocaban una instrumental,  el mozo le dijo que se titulaba Hierba loba, las cantantes estaban descansando después de haber actuado pero que volvían en un rato, así fue que lo que tardo en cenar  volvieron todos juntos, al haberse unido los músicos al descanso  de las vocalistas al terminar la canción que estaban tocando cuando él entro.

Se pusieron todos en sus sitios, por primera vez escucho las voces que acompañaban al grupo, el poema que tenia por título Bailes de panderos. Se quedo embobado escuchando, como si fuera la primera vez que oía cantar. Pasada la medianoche ya, cansado se retiro a la habitación que le indico el mozo, se acostó en el catre y se durmió casi de inmediato con la música de aquellas dulces voces de fondo.

A la mañana siguiente al despertarse se sintió como hacía mucho que no se sentía, descansado, relajado y alegre, bajó a desayunar y estando con el café en la mano se le acerco un hombre que se presento como Leonardo, y era un mercader de zafra y hacía allá se dirigía. Rafael le estrecho la mano y le dijo — Encantado de conocerle señor Leonardo, yo me llamo Rafael, estoy de paso, pero creo que vamos por caminos distintos.— Es posible, pero anoche le vi mientras tocaban los músicos y me dije, ¡ese hombre aprecia la buena música! Y por la forma de seguir el ritmo con los dedos en la mesa sabe tocar un instrumento. — Bueno, no se, es cierto que me gusta y que toco un poco la guitarra, y la armónica, cuando salgo al campo me acompaña su sonido por las noches a la luz de una hoguera.— ¡Lo sabía! Con solo verle supe que se estaba quedando con ganas de tocar con los músicos— Jajajaja Rió Rafael, es cierto me hervía la sangre por dentro, sobre todo cuando tocaron el fado corridito, fue algo especial.— Me hubiera gustado oírle tocar dijo el mercader, otra vez será, ahora tengo que irme, ha sido un placer Rafael, si alguna vez va por Zafra no deje de pasar a verme, lo mismo podemos preparar una velada. — Así lo haré, que el camino le sea propicio amigo Leonardo.—

Se dieron la mano y se separaron, Rafael recogió sus bártulos se los echo a la espalda y salió con rumbo a la sierra a seguir con su búsqueda al pasar por delante de una casa que tenia los postigos abiertos escucho de fondo una canción que aquella noche habían interpretado el grupo, ¿Cómo la habían llamado? Pensó para si, ¡Ah! Si, Mae Bruxa,

Y con esa melodía que sus labios silbaban se marcho de aquel pueblo, a seguir la búsqueda de aquellos seres raros, llamados gamusinos, nunca se había preguntado como serían, ya que no había visto imagen alguna de ellos, solo sabía que existían por que se lo dijo su abuelo y nunca le había mentido, ya lo averiguaría cuando los viera por la sierra extremeña que tantas sorpresas le había dado esos días.

Nada de lo que aquí se ha narrado sucedió en realidad, salvo los enlaces, la sierra extremeña y el pueblo del Piornal, lo demás es todo invención del autor, cualquier parecido con la realidad es mera casualidad ¿o no?

Este relato es un repaso a la discografía de un gran grupo reconocido mundialmente dentro de la música Folk y Celta.

Este espacio participa en XI edición de los premios 20blog.

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4 pensamientos en “A la caza del gamusino.”

    1. Hola guapa, no, en este caso no ocurre nada en realidad porque es un reconocimiento al grupo ACETRE y no quería manchar nada de sangre o alimentar los cementerios, es mas una historia para ir entremetiendo las canciones del grupo de una forma mas amena, al menos para mi gusto. Gracias por la visita guapa. Besos.

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